Tomando como referencia el retrato de Louis XIV por Hyacinthe Rigaud (1701), el presente diseño juega con los elementos que en aquel momento eran símbolos de poder y virilidad: peluca, volantes, bragas, medias de seda, tacones y joyas, símbolos que hoy en día se asocian a lo femenino.

El equilibrio del color para resaltar determinados elementos ha sido el mayor reto de la composición.